Foto cedida por Danny Photo

La primera vez. Cuando casi todo se vuelve en tu contra.

Tras más de diez años organizando rallyes y subidas del Campeonato Gallego, tras pasar por todos y cada uno de los puestos, desde Comisaria de Seguridad a Directora de Carrera… mi mejor amigo me da la oportunidad de dar el salto al otro lado y montarme en un coche de rallyes. Pero no en uno cualquiera, sino en mi coche favorito un Evo VI!!

Sin saber muy bien en qué prueba arrancaríamos comienza mi transformación de organizadora a copiloto. Comienzo a meterme en el papel y empiezan a entrar las dudas… ¿¿¡¡ Qué tengo que hacer!!??

Tantos años metida en ese mundo da para conocer gente y tener nociones un poco de todo, pero enfrentarse a la realidad era diferente. Entonces investigo y encuentro CopiRally.com y lo convierto en mi guía. ¿Qué lleva en su mochila el copiloto? Qué buena pregunta me encontré en esa página… ¿qué llevan?? Pues me hice mi lista de “imprescindibles” y “por si acaso” y acabé preparando una maleta como si me fuera del país. Da igual, va en el coche… no pasa nada…

Respecto a las notas no tenía ni idea de cómo iba el tema. En tantos años vas aprendiendo algunas cosillas, pero también que cada piloto tiene su propio lenguaje y mi piloto ¿cómo era?? Pues mi piloto muy tranquilo: “lo vas a hacer muy bien, tienes conocimientos de sobra”. ¡¡NOOOO!! ¡¡De notas nooo!!!. Así que un día al salir de trabajar invertimos unos 15 minutos en hacer un tramo de prueba: “¡Estás preparada!”

Así que con una preparación tan “exhaustiva” decidimos salir en el “rallye de casa”. Un rallye con el que yo había colaborado durante muchos años, por lo que conocía a organizadores y buena parte de participantes.

Llega el día de los reconocimientos de los tramos y ¡comienza el trabajo de verdad! Por si acaso y de buena mañana me tomo mi pastillita anti mareo. No sabía si me iba a marear o no, pero a lo largo de los años había visto muchos y experimentados copilotos pasar un mal rato por los mareos. Así que arrancamos nuestra jornada laboral. Mi experiencia haciendo los Road-Books me facilita mucho el entrenamiento de los tramos, cosa que me hace coger confianza y suaviza mi carencia a la hora de distinguir entre derecha e izquierda. Tras la primera pasada para coger notas, las dos siguientes de reconocimiento se me dan bien, por lo que me animo a tope y paso un gran día de entrenamientos, aunque ya hacia última hora más que cantar balbuceaba con la ensalada mental de notas que tenía. No reconocía ni mis propias notas.

Llega el día de la carrera, mes de Julio, y desde primera hora comienza a hacer calor. Pastilla anti mareo, y tal y como había visto a muchos copilotos llevaba dos cronos. Los pongo en hora a la primera, recojo mi primer Carnet de Ruta y nos dirigimos a pódium de salida… Ahí comienzo a tener visión en túnel. No veo nada más allá de mis rodillas y ya no recordaba ni dónde era el parque de asistencia.

En la primera asistencia mi única tarea: colocar la pila del interfono, nos situamos en la oficina y arrancamos para el primer enlace. Buen rollo en la “oficina”. Hacemos videos para mandar a la familia, cantamos y vamos templando nervios.

PRIMER TRAMO: Libreta en mano, arnés bien apretado y nos dirigimos al primer Control Horario… mierda! Llevo la ventanilla abierta y no le llego a la manecilla. Le pido al comisario que me la suba.

Arrancamos en 5…4…3…2…1… D6 PARA I2 OJO CRUCE!!! Y de repente…. Silencio!!!! El interfono no funciona!!!  El primer tramo del primer rallye que hago en mi vida y sin interfonos.

Mi piloto: Gritaaa gritaaa!!!  Y yo grito, no sé en qué curva voy, pero grito, estoy perdida en las notas, mi piloto golpeando el interfono: Vas bien! Vas bien!! NOOO no vas bien!! Busca la D5 que acaba en rasante…. No veo rasantes en las notas, no veo la carretera no veo nada!! Mi piloto continua solo, yo leyendo algunas notas por si algo coincidía y por fin llegamos a meta.

No sé qué tiempo hacemos porque me había olvidado de poner en marcha el crono. No pasa nada, hago la suma en el carnet y nos vamos al siguiente tramo.

En el enlace mi piloto desesperado revisa el interfono, así no podemos ir y…. Ups!!! La pila estaba mal puesta!!! El único encargo que tenía en la asistencia y ni siquiera lo hice bien.

2º TRAMO: con Hans y casco ya colocado, (pues no me lo quito no sea que con las prisas luego no sea capaz de colocarlo) sólo tengo que apretar arneses. Nos dirigimos al control horario y mientras el piloto calienta ruedas a mí se me cae la libreta bajo el asiento. No llego. Otra vez pedirle al comisario que por favor me ayude.

Arrancamos y todo funciona… comienzo a cantar notas, pero no llevo el ritmo, me acelero, me pierdo… llegamos a meta y tiempo??? Otra vez m había olvidado de poner el crono!

Nos vamos camino del tercer tramo. Ya empiezo a asimilar cuál es mi trabajo y empiezo a ganar confianza. El siguiente tramo me gusta, así que mi concentración es total. Sigo con el casco y el Hans en el enlace a pesar de pasar de los 30ºC.

3º TRAMO: Tras la parada previa al inicio del tramo, al subirme de nuevo al coche me siento sobre las gafas de sol, NOOO!!! Tengo el sol de frente!! Esto no me puede estar pasando!!! Pero por suerte tenían fácil colocación, por lo que sin problemas iniciamos el tramo y esta vez sin tanta pérdida hago un tramo bastante aceptable. Motivación a tope!! Tiempo??? Mierda…. El tema crono lo voy a dejar para otro rallye…

Tras el reagrupamiento comenzamos el segundo bucle. Volvemos al primer tramo donde fue el desastre, pero esta vez mucho más confiada. Repetimos primer y segundo tramo genial, perdiéndome de vez en cuando con las notas, pero encontrándome. Empiezo a ver la gente de los tramos e incluso a hacer comentarios sobre una salida de pista de otro equipo. Comienzo a sudar del calor y la intensidad de la carrera, pero yo no siento el calor. Mis torpezas continúan haciendo que me recojan esta vez el carnet de ruta bajo el asiento.

Nos dirigimos al tercer tramo, motivación al 100×100!! La familia (que es también la asistencia) nos esperaba en la meta del tramo. Calculo el tiempo de enlace: 30 minutos. Hasta me quito el casco y Hans. Paramos a la sombra y se me ocurre verificar nuevamente el tiempo de enlace. ¡No eran 30 minutos, eran 20! Nos quedan 5 minutos para entrar en Control Horario!!!!! Estábamos cerca, así que llegamos sin mayor problema y a nuestra hora nos situamos en la salida. Tramo bonito. Ya había salido bien la primera vez, segunda pasada y la familia en meta, hay que entrar a lo grande. 32º en el exterior. Yo ni lo notaba, concentración total.

Arrancamos en 5…4…3…2…1…. D6 larga para I5 fondo…… D6 larga para I5 fondooooo……. Para I5 foondooo….

De repente veo a mi piloto sin el arnés y ya saliendo del coche que me dice: “¡Pero para ya! ¡Que hemos roto!!”

Nos quedamos clavados en la salida por la rotura del transfer. Se acaba el rallye… y de repente comienzo a sentir los más de 30º que nos acompañaban y que hasta ahí no había sentido.

Fin de un rallye accidentado y lleno de anécdotas. El primer rallye como copiloto. ¡¡La mejor experiencia de mi vida!!!

Ahora con ganas de volver, eso sí, esta vez procuraré acordarme de usar el crono!!!

María Caride-copiloto